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domingo, 24 de noviembre de 2013

Explorando nuevos horizontes

Sentados a la mesa, saboreando los ultimos pinchos de pulpo y apurando los ultimos sorbos de mencia, la conversación monografica de la pesca, toma una nueva dimensión cuando alguien sugiere una alternativa a la pesca del sargo cuando esta no sea posible.
Diferentes propuestas van desmenuzandose,al mismo tiempo que las copichuelas y los cafes calientan nuestras cabezas.
Vamos al congrio, con caña.
Como? Cuando? Que? 
El congrio es un depredador,que en algúnos  lugares es una captura tenida en poca consideración,pero es un pez que nos depara una pesca muy deportiva y combativa,no siendo escasos los tamaños por encima de los 8 o 10 kg,que nos aseguran combates dignos de ser vividos,combates que despues de varios minutos luchando con una bestia de estas,nos dejan los brazos como chicle,una pesca para realizar en compañía ya que nunca sabemos que sorpresa nos deparará la noche y tener a mano un bichero y un compañero que lo maneje,nunca está de más.Por otro lado,es un pez que en el plato no desmerece,aunque tampoco sea un pescado con fama para los fogones,pero en determinadas preparaciones como puede ser una caldereta,en salsa verde,al ajoarriero o en empanada,es realmente exquisito.Por todo ello,nos vamos a decidir a dedicarle algunas jornadas de pesca a este fiero contrincante.
Se llena la mesa de preguntas y algun rostro estupefacto no da credito.
Los ojos brillan. Comenzamos a valorar esa opcion. Es una pesca nocturna, los horarios aptos para todos, poco sacrificada, aguas tranquilas, tecnica escasa, pero gratificante cuando uno de estos elementos muerde el cebo. 
Solo uno de nosotros habia probado antes esta pesca. Los demas todos novatos.
El tiempo se echa encima y con pereza levantamos de la mesa no sin antes despedirnos deseando llevar a cabo una nueva experiencia. ...
Dos semanas después......05.00pm
La noche tranquila,  sin viento, se muestra compañera apacible; la parte exterior del puerto configura un estupendo escenario para unas horas de caña y conversacion.

Establecidos ya en la puesta y con las cañas en posición,  abrimos el termo, el agradable aroma del cafe invita a la conversación, no sin quitar ojo al luminoso de la caña, imprescindible para notar las posibles picada
s en noches preferiblemente oscuras para la caza de este pez...con parsimonia el compañero lia un cigarro mientras la sardina trabaja en el fondo de un mar calmado intentando atraer la deseada presa. 
Batallas pesqueras del pasado amenizan mas si cabe esta relajante salida,cuando un ligero movimiento  hacia delante del puntero centra nuestra atención; vemos como se relaja la caña volviendo a su posicion natural, nuevamente el puntero se inclina hacia el mar, estos movimientos dan la impresión de ser acompasados con el agua, pero tienen una cadencia distinta, esa es la diferencia. Se levanta con decision, acomoda el pitillo en la boca, alza la caña,  tantea el tensado del sedal con la yema del dedo, espera unos segundos eternos y pega un tiron hacia atrás,  comenzando una batalla que para nada me esperaba; la vara vintage dobla y sacude la punta con furia, mientras ruge el carrete sacudido por las vueltas de manivela; cuatro minutos de lucha continua y las luces frontales nos iluminan al combatiente, un congrio que intenta escabullirse entre las rocas del dique rozando el hilo contra las mismas; me apresuro a bajar con la sacadera,pero tarde, un golpe de fortuna para este poderoso animal o el triunfo de su lucha tal vez, provocan la rotura de la linea madre.
 
Con la adrenalina disparada y la sensacion de que podemos estrenarnos, preparamos el bajo;  plomo
corrido de 100grs, emerillon,hilo de 0,80 , 35kgs de aguante,  anzuelo 7/0 revirado a la dcha y de cebo nuevamente mixto, sardina primero chipiron despues, licra para fijarlo y lance al agua.
Toca espera, vuelve la calma despues del subidon; algo ha cambiado ya en la noche y en nuestras vidas, esta pesca simple engancha; comienza a llover, una lluvia fina e indecisa trata de echarnos del lugar, como si el mismísimo Poseidon quisiera advertirnos que arrancar de sus dominios a uno de sus soldados, podria salirnos caro....un pequeño resbalon, por la roca mojada, nos mantiene alerta. Recordamos que incluso la noche mas tranquila, puede convertirse en una pesadilla, no nos acobardamos, pero mantenemos los sentidos afilados.
Otra vez esos característicos vaivenes de la puntera,  minutos despues, marcan picada; comienza la lucha,  esta vez la suerte cae de nuestro lado , la sacadera presta recoge al valiente de entre las rocas. No es un gigante, ni tan siquiera alcanza los seis kilos, pero una picada suya bastó para engancharme.





















Llega el amanecer acompañado del cansancio, un rayo de luz se abre en la oscuridad , un ultimo cigarro, silencio, meditacion....


 ....volveremos, se abren nuevos horizontes....



martes, 12 de noviembre de 2013

Mal día para dejar de fumar.

Hola a todos.

Después de un tiempo sin noticias nuestras,aquí estamos de nuevo para contaros otra nueva jornada de pesca que si bien no fue pródiga en capturas (más bien lo contrario),si lo fue en situaciones que normalmente no se dan y cuando se acumulan en una sola jornada,no puedes menos que dar gracias por llegar a casa sin ningún incidente grave que lamentar,al final es una de esas jornadas que recordarás con una sonrisa y servirá para contar anécdotas a los hijos el día de mañana,ademas como estos pequeños sucesos ocurrieron en buena compañía,pues siempre son mas llevaderos.

Bueno,pues vamos a la narración de los hechos.Este fin de semana,otro mas y van no se cuantos,pues tuvimos distintos compromisos que no permitieron que nos reunieramos el grueso de la cuadrilla para echar unas vareadas,Jose se acercaba al Seixo Blanco a intentarlo y después de encontrarse con una mala mar que imposibilitaba la pesca,sacar un buen sargo y algún que otro alevin (que fueron devueltos),se tuvo que rendir a la evidencia y emprender el camino de regreso a casa.
Jesús y Munaím tambien lo intentaban con parecido resultado,pero al final se tuvieron que retirar a un puerto a intentar la pesca del congrio,modalidad que estamos retomando algunos despues de varios años y otros del grupo se estan iniciando,con buenos resultados,los cuales os comentaremos en otra entrada.

Vicente se trasladaba el sábado a su tierra natal en la Costa da Morte,para una reunión familiar,que tambíen le servia para planificar una jornada de pesca por la zona,con su tío,el cual arrastra dificultades físicas que le impiden citarse a menudo con el mar en busca de alguna captura,ya que solo no puede ir.A ultima hora se nos unía otro familiar con ansias de aprender las artes del vareo y del corcheo al sargo,modalidad que nunca había practicado y por la que siente gran interés.
Después de ver las predicciones metereológicas y de la mar,con viento del Oeste moderado y un mar con olas de 4 m. y mucho mar de fondo,nos decidimos por probar unos pedreros cerca de la localidad de Santa Mariña,antiguo pueblo corsario y actualmente dedicado integramente a la pesca,un pueblo muy curioso metido a calzador en una cuña formada entre dos montañas y con un acceso al mar relativamente comodo,a tiro de piedra por un lado de Camelle y por el otro lado,del Cementerio de los Ingleses,toda esta zona,de relativo buen acceso a los pedreros,destaca por su fama de tener unos fabulosos pesqueros.


Imagen de Santa Mariña,con el puerto y las playas de bolos


Punta elegida para la jornada de pesca


Vertiente en la que estuvimos pescando.




Así pues el domingo todavía con la noche encima,emprendíamos la salida a Santa Mariña,con la lógica ilusión y esperanzas por pescar en un lugar nuevo para nosotros,pero con cierta prisa por llegar ya que la pleamar era a las 9.15 de la mañana y como mis acompañantes no se sentian seguros caminando por los pedreros de noche,decidimos ajustar en la medida de lo posible,la llegada al mar con el despunte de los primeros claros del día.Nos acompaño todo el viaje una niebla y una llovizna,que hacían presagiar una jornada incomoda de pesca,no sabiamos todavía hasta que punto.
Tan pronto como llegamos a Santa Mariña,ya se adivinaba que el mar estaba pegando duro,porque en este lugar,primero se oye rugir al mar y luego se lo encuentra uno de frente,pero estabamos seguros de encontrar una piedra que nos permitiera tantear la riqueza de este lugar.
Pues tan pronto aparcamos,salimos del coche y abrimos el maletero,creí que se me venía el mundo encima,ya que fue el momento en el que me di cuenta de que nos habíamos dejado el cebo en la nevera de casa y la única posibilidad de pescar,era hacer de nuevo el camino de regreso a por las gambas,con lo que perdimos una hora de pesca y nos presentamos de nuevo en el mar con el repunte de la marea y pillados de tiempo.El cabreo que tenía conmigo mismo era monumental,pero no había tiempo para mas lamentaciones y nos dirigimos a la zona elegida.Tan pronto llegamos ya nos dimos cuenta de que las condiciones del mar eran peor de lo que nos imaginabamos,con unos golpones tremendos rompiendo en paralelo a la costa,la situación se presentaba muy compleja para pescar encima de la piedra de la linea de costa,si bien para pescar al largo el aspecto era francamente bueno


Aspecto del pedrero elegido


En esta zona era donde entraron los sargos


Hermosa estampa caracteristica de A Costa da Morte


.Rapidamente montamos las cañas,creo que excesivamente rápido,ya que cuando voy a hacer el primer lance,veo que un cuerpo extraño se desliza por el sedal y aterriza en la boya,sin poder dar crédito a mis ojos,veo que es la primera anilla que partio a ras de la puntera y descansaba encima de la boya.Me sente,en las piedras,porque sabía que no tenía remedio,ya que no había traido repuestos conmigo y es uno de estos días en los que dudas entre largarte a tomarte un cafe,un vino y una tapa de callos o capear el temporal como mejor se pueda,asi que decidí sacar las anillas flotantes de la puntera y pescar sin puntera,o lo que es lo mismo, "a las bravas".


Costa da Morte

Ya desde el primer lance vi que la caña perdía por completo la sensibilidad,los lances se quedaban mas cortos pero aun asi lo segui intentando y ya mediada la bajada,dimos por fin con los sargos,en una puesta espectacular con una laja inmensa que se adentraba en el mar en una pendiente de vertigo,por la que subian las olas,sin peligro para nosotros pero si con avisos continuados.Los dos primeros salieron uno detras de otro,la dificultad para detectar las picadas era tremendo,ya que sumado al mareton que había,que hacía perder de vista constantemente la boya,se sumaba la falta de sensibilidad de la caña.Perdimos otros tres,uno de gran porte,de la misma manera,cuando los estabamos echando a tierra,un golpon de mar brutal se los llevo literalmente por el aire hasta que los perdimos de vista.
Y como habían llegado se fueron sin darnos mas opciones a capturar alguno mas,cuando mi otro familiar que ya hacía bastante rato se había cambiado de puesta a la ensenada,cansado de luchar contra un mar embravecido y falto de costumbre de lidiar en estas condiciones,nos llama al movil y nos dice que apañó algo de camaron con un retel y que lleva cuatro lubinas y que acaba de perder una bastante buena.Imaginaros la reación,salimos como cohetes en busca del lugar donde se estaba dando el festín y cuando llegamos y a los pies de mi familiar veo una charca con 7 bogas que el buen hombre no sabía distinguir de las lubinas, me dieron ganas de estrangularlo por la carrera de obstaculos que nos dimos para llegar al final.Finalmente rompimos a reir,le cayo un vacile que va a durar bastante tiempo y ahora creo que fue el mejor final para una jornada esperpéntica,surrealista o como queramos llamarle.


Famosa puesta por proporcionar una especie recien descubierta,la "lubina-boga",je,je.


Capturas escasas,pero nos saben a gloria despues de los acontecimientos.



Despues de esta mañana tan especial,nos reunimos casi 30 personas a degustar un cocido contundente y a falta de peces que compartir,deleitamos a nuestra concurrencia con estas circunstancias que a mas de uno le arranco una sonrisa y a algun otro pescador de lubinas,le sonrojo.

En fin,como reza el espíritu de nuestro blog,es un espacio para compartir nuestras experiencias y no para presumir de nuestras capturas y esta entrada creo que es un buen ejemplo.

Saludos a todos.

Equipo Sargo Bravo.